Call for Papers:

  Biopolíticas contemporáneas: Riesgo, punición y protección en las estrategias de gobierno.

    Las perspectivas de análisis biopolítico atienden como un foco clave la sustitución de los sistemas de seguridad social por mercados de provisión de servicios sociales. En este espacio, el de los derechos sociales para algunos o de beneficios sociales para otros, se generan disputas de diversa intensidad en torno a los modos de gobierno, es decir, en torno a las estrategias políticas de conducción de la sociedad y sus actores. Se generan espacios mixtos, se instala la necesidad de contar con estrategias de gobierno de la población que habilite una articulación de ámbitos públicos y privados, pero también, por otra parte, se genera una hegemonía relativa en torno al funcionamiento del mercado y por otra parte una disputa relativa en torno a los límites y sentidos de tal funcionamiento.  Tales estrategias de gobierno, entonces, incluyen formas de orientación muy diferentes como las políticas públicas, los mercados de provisión de servicios sociales, soluciones mixtas y la intervención orientada a generar espacios de desregulación. 

Una de las nociones basales del análisis en Seguridad, Territorio, Población consiste en que el examen biopolítico trata sobre a) el gobierno de las condiciones de vida de la población en las sociedades contemporáneas, b) los modos específicos cómo se administran dichas condiciones, c) las racionalidad políticas que expresan esos modos de gobierno y d) el papel central que juegan estos modos de gobierno en la conformación de las sociedades contemporáneas, y las diversas prácticas de resistencias que contestan   estas modalidades

En este marco de consideraciones, la cuestión de la seguridad social se despliega hoy en tres perspectivas: el gobierno entendido bajo la perspectiva del riesgo al que están expuestas distintas poblaciones; perspectivas punitivas que se expanden y actualizan en ámbitos cada vez más diversos; y las perspectivas de protección social que, con alcances desiguales y no exentas de tensiones, procuran colocar la vida bajo resguardo. No obstante, Riesgo, punición y protección no constituyen dominios completamente separados, se articulan, se superponen y se redefinen mutuamente. Su relevancia los ha convertido en campos privilegiados para renovar el análisis biopolítico y examinar sus transformaciones contemporáneas.

Riesgo y gobierno de la incertidumbre

Los trabajos de Pat O’Malley, Nikolas Rose, Mitchell Dean y Mariana Valverde, entre otros, mostraron tempranamente que las formas del riesgo propias de las sociedades liberales avanzadas, lejos de constituir datos naturales, son producidas mediante determinados saberes, cálculos, clasificaciones y racionalidades políticas. En cuanto a estudios en Latinoamérica, los trabajos de Susana Murillo, Gabriel Kessler, Sonia Fleury, Luciano Andrenacci sirven como soportes, para analizar el riesgo como parte de tecnologías de gobierno: permite anticipar acontecimientos, ordenar poblaciones, distribuir intervenciones y establecer umbrales diferenciales de seguridad. Las matrices de riesgo, los indicadores, los perfiles, y los dispositivos de prevención no se limitan a describir una realidad; participan activamente en su configuración.

Estas investigaciones también han puesto de relieve la producción de sujetos convocados a gobernarse mediante prácticas de previsión, prudencia, autocuidado y responsabilidad individual. Frente a la incertidumbre, los individuos, las familias y las comunidades son crecientemente llamados a anticipar daños, invertir en su propia seguridad y hacerse responsables de las consecuencias de sus decisiones. Esta racionalidad atraviesa campos tan diversos como la salud, el trabajo, la educación, la seguridad urbana, la protección civil, los seguros, el cambio climático y las tecnologías digitales. Resulta particularmente relevante interrogar cómo esta distribución de responsabilidades transforma problemas colectivos en mandatos individuales y cómo produce formas desiguales de exposición, protección y abandono.

Gobernar a través de la punición

Por su parte, los estudios que han abordado la cuestión punitiva no se restringen al examen de la prisión ni a la sanción jurídica del delito. Analizan cómo los discursos sobre la peligrosidad, la inseguridad y la amenaza circulan por diferentes campos de la vida social y articulan saberes expertos, dispositivos de vigilancia, tecnologías de clasificación y estrategias de intervención institucional. Las investigaciones de David Garland, Pat O’Malley, Jonathan Simon, Didier Fassin, Loïc Wacquant, Kelly Hannah-Moffat y otros autores han mostrado cómo diversos problemas sociales pueden ser traducidos como asuntos de criminalidad y seguridad, ampliando el alcance de las racionalidades punitivas más allá de las instituciones penales tradicionales.

En el caso de Latinoamérica podemos mencionar los trabajos de Máximo Sozzo, Gabriela Seghezzo, Susana Murillo, Rossana Reguillo, Vera Malaguti Batista, Cuauhtemoc Henández o Manuel Iturralde. En este desplazamiento, la penalidad contemporánea combina tecnologías soberanas, disciplinarias, securitarias y neoliberales. Junto al encierro y la vigilancia aparecen la evaluación de riesgo, la prevención situacional, el control territorial, la responsabilización, el monitoreo electrónico, la gestión actuarial y, más recientemente, los sistemas algorítmicos de predicción y clasificación. Por su puesto, estas tecnologías no se distribuyen de manera homogénea, pues se concentran sobre determinados cuerpos, territorios y poblaciones, reproduciendo desigualdades de clase, género, raza, edad, nacionalidad y pertenencia territorial. La cuestión punitiva permite así interrogarse no sólo por quiénes son castigados, sino también por cómo se producen sujetos y poblaciones que serán objeto de vigilancia y acción punitiva Lo más interesante puede ser la extensión de una perpsectiva punitiva de gobierno, propia de la penalidad, a ámbitos sociales diversos como la educación, la salud, el transporte, la vivienda y la participación social. Al mismo tiempo que se generan o profundizan complejas relaciones entre instituciones y actores de gobernanza, ilegalismos y criminalidad de las élites, y también fenómenos de permeabilidad entre instituciones y actores de gobernanza, elites y prácticas de crimen organizado.

Protección social y gobierno de la vulnerabilidad

En un escenario marcado por el auge de las incertidumbres, la precarización de las condiciones de vida y la expansión de racionalidades securitarias y punitivas, se han renovado también los análisis biopolíticos sobre la protección social. La preocupación ya no se articula únicamente en torno a la pregunta por la capacidad del Estado para proteger, sino también por los modos en que se producen los sujetos y acontecimientos que requieren protección, se delimitan los campos de resguardo, se definen los actores responsables y se prescriben determinadas prácticas a quienes se constituyen en destinatarios de la intervención.

Desde los trabajos de François Ewald, Robert Castel y Jacques Donzelot hasta las investigaciones de Sonia Fleury, Lena Lavinas, Laura Pautassi, Fernando Filgueira, Barbara Cruikshank, William Walters, Isabell Lorey, Wendy Brown, y Virginia Eubanks, la protección social aparece como un campo heterogéneo en el que se articulan derechos, seguros, asistencia, mercados, familias, comunidades, tecnologías digitales y prácticas de autocuidado. En esta línea de consideraciones, los dispositivos protectores pueden socializar riesgos, sostener la autonomía y garantizar condiciones materiales de existencia; pero también animan la clasificación, la focalización, la vigilancia y la responsabilización. Por una parte, un polo proteccionista basado en derechos sociales de extensión universal, por otra parte, un polo proteccionista articulado en torno a la focalización. Protección, por tanto, condicionada a la demostración de necesidad, al cumplimiento de compromisos y a la adquisición de competencias para gestionar autónomamente la propia vulnerabilidad. Al mismo tiempo, las responsabilidades protectoras son redistribuidas entre el Estado, el mercado, las familias y las comunidades, con consecuencias decisivas para la división sexual del cuidado, la mercantilización de los derechos sociales y la producción de ciudadanías diferenciadas. Finalmente, la protección apela a los individuos, o a las familias, o a las comunidades o al vínculo social como objeto de dicha protección.

 

Riesgo, punición y protección como perspectivas no excluyentes de gobernanza

Considerados conjuntamente, estas tres perspectivas permiten interrogar las formas contemporáneas de gobierno de la vida. Riesgo, punición y protección constituyen operaciones gubernamentales que distribuyen diferencialmente seguridad e inseguridad; establecen qué acontecimientos deben ser anticipados, qué conductas deben ser corregidas y qué vidas deben ser protegidas. También permiten observar cómo se configuran zonas de indistinción: políticas protectoras que incorporan mecanismos de vigilancia y sanción; dispositivos preventivos que producen poblaciones sospechosas; y regímenes punitivos que se legitiman mediante lenguajes de cuidado, rehabilitación o protección de la comunidad. Por otra parte, se articulan diferentes actorías de gobernanza, las tradicionales del Estado y las instituciones de asistencia, las actorías e instituciones expertas, think tanks y otras agencias similares y finalmente la transferencia decisional a los actores del mercado. No hay que olvidar en esto, a las agencias que interactúan conflictivamente, mutualismo, organización social, y movimientos diversos.

Convocatoria

A partir de esta perspectiva, Revista de la Academia convoca a presentar artículos originales que analicen las estrategias de gobierno,las prácticas de resistencia y conflictividad y las practicas instituyentes que logran formular posibilidades concretas de modificación de las estrategias de gobierno.  Específicamente que se despliegan en las tensiones entre los regímenes neoliberales implementados desde la década de 1980, sus impugnaciones y reformulaciones posteriores desde perspectivas progresistas desde la década de 1990, y sus recomposiciones contemporáneas en proyectos conservadores, autoritarios o iliberales. Interesa especialmente examinar cómo estas transformaciones se expresan en América Latina, sin excluir estudios provenientes de otros contextos que contribuyan a la discusión teórica, histórica o comparada.

La convocatoria busca reunir trabajos que no se limiten a aplicar categorías foucaultianas de manera descriptiva, sino que las utilicen críticamente para investigar problemas concretos, discutir sus alcances y límites, y proponer nuevas herramientas para comprender las transformaciones del gobierno de la vida. Se valorarán especialmente las contribuciones que vayan más allá de descripciones específicas y articulen análisis de racionalidades políticas con el examen de dispositivos, prácticas institucionales, experiencias de los sujetos y condiciones materiales de existencia, produciendo aportes teóricos a la perspectiva. Estas contribuciones serán recibidas hasta el domingo 4 de octubre. Quienes deseen enviar artículos deben seguir las directrices disponibles en el siguiente enlace:

https://revistas.academia.cl/index.php/academia/about/submissions

Solo se recibirán artículos que cumplan con las normas establecidas, incluyendo formato, extensión y sistema de citación. Todos los manuscritos serán sometidos a un proceso de evaluación por pares, garantizando la calidad y pertinencia de los contenidos publicados. Las decisiones finales serán comunicadas oportunamente a les autores.

Para consultas relacionadas con la convocatoria o el proceso de envío, por favor contactar a la coordinación editorial a través del correo: ph216306@gmail.com

Editores temáticos

Dr. Andrés Durán

Dr. Adán Salinas